La arquidiócesis de Guadalajara señaló que el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, quien aseguró que los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) fueronmaiceados para aprobar las adopciones entre parejas del mismo sexo, no se retractará ni ofrecerá disculpas a los integrantes del máximo tribunal del país y descartó que las palabras del jerarca no tengan sustento, pues cuenta con pruebas
de ello.
Aparte, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) expresó su respaldo a los cardenales Norberto Rivera Carrera y Sandoval íñiguez por las opiniones que han vertido sobre el tema. Defendió su derecho a la libre expresión
y remarcó que las expresiones de ambos no significan falta de respeto a las instituciones del Estado mexicano
. Asimismo, condenó los visos de intolerancia
asumidos por ciertos sectores ante los dichos de los prelados.
Antonio Gutiérrez Montaño, vocero de la arquidiócesis de Guadalajara, precisó en entrevista que cuando el cardenal estaba hablando no lo hacía solamente por hablar
, y reiteró que no se retractará
ni ofrecerá disculpas por las acusaciones de que los ministros fueron sobornados por Marcelo Ebrard y organismos internacionales. Igualmente, aseguró que se cuenta con las pruebas de lo expresado por el jerarca católico, pero que éstas serán presentadas en su momento, y no de entrada ante los medios de comunicación.
Por el nivel que ha alcanzado la controversia, eso (las pruebas del presunto soborno) lo manifestaremos hasta el momento en que se presente alguna demanda, para que la afirmación de este asunto sea más legal que mediática
.
–¿Tienen pruebas de que los ministros de la SCJN fueron sobornados?
–Sí, claro. Cuando el cardenal estaba hablando no lo hacía sólo por hablar.
En cuanto a si el cardenal violentó la ley, el vocero indicó: si estamos infringiendo la ley, entonces que así lo determinen las autoridades. Si algunos quieren interponer recursos legales, están en su derecho. Ojalá nos podamos manejar con mayor libertad de expresión en México, incluida la de ustedes (los periodistas), que se ha visto amenazada por otras circunstancias
. La Jornada